La Identidad Digital “es lo que somos para
otros en la red o, mejor dicho, lo que la red dice que somos los demás. No está definida a priori y se va
conformando con nuestra participación, directa o inferida, en las diferentes
comunidades y servicios de Internet. Las omisiones, al igual que las acciones,
constituyen también parte de nuestra identidad por lo que dejamos de hacer. Los
datos, por supuesto, nos identifican. También las imágenes, su contexto y el
lugar donde estén accesibles proporcionan nuestro perfil online".
La verdad es que el uso de esta herramientas nos convierte en
productores, creadores de un “yo digital”, paralelo y/o alternativo a mi “yo
real”. Creamos una imagen de nosotros que va a estar sometida a una exposición
pública en un entorno capaz de amplificar cada paso que damos, cada afirmación
que hacemos. Nosotros somos dueños de lo que decimos en estas redes, pero no de
lo que dicen otros sobre nosotros. Con todas estas carencias me planteo una
cuestión: ¿Soy yo el indicado para educar a los alumnos en el uso de estas
redes? La respuesta es obvia: No. No tengo respuestas, capacidad, herramientas
para realizar tal función. Cuanto más profundizo más me pierdo en este mar que
es la web. “Náufrago en un orbe impremeditado” que decía Don José Ortega. Mis recursos
son muy limitados; soy el administrador de mi blog y regulo los comentarios que
pueden o no publicarse y más allá de crear una netiqueta para mi entorno de
aprendizaje, no puedo hacer nada más. Pero si puedo hacer consciente al alumno
de lo relevante que puede ser su “imagen digital”.
